Borderlands 4: más grande, más loco y más inestable
Resumen
Borderlands 4: más grande, más loco y más inestable
Lanzado el 12 de septiembre de 2025 para PS5, Xbox Series X/S y PC, Borderlands 4 promete más acción, loot y movilidad con cuatro nuevos Vault Hunters, cada uno con habilidades únicas. El juego amplía sus escenarios y mejora la fluidez del combate con deslizamientos, doble salto y ganchos.
El mundo es más grande y dinámico, con eventos aleatorios y misiones mejor integradas. Sin embargo, el rendimiento técnico es su mayor problema: en PC y consolas sufre caídas de frames, bugs y cierres, afectando la experiencia.
Lo mejor es su modo cooperativo, que mantiene la esencia caótica y divertida de la saga, con opciones de dificultad personalizadas para cada jugador.
Pros: personajes variados, mejor movilidad, cooperativo sólido y loot flexible.
Contras: problemas técnicos, bugs, enemigos repetitivos y pocas opciones de calidad de vida en PC.

Después de un silencio que se sentía eterno para los fans de la franquicia, Borderlands 4 llega con promesas descomunales: más acción, más loot, más movilidad, y cuatro nuevos Vault Hunters listos para desatar el caos. En papel, lo tiene todo. En ejecución, la historia es algo más complicada.
Lanzado el 12 de septiembre de 2025 para PS5, Xbox Series X/S y PC, esta nueva entrega da un salto técnico y de escala. El juego no solo amplía la fórmula clásica, sino que intenta modernizarse en casi todos sus apartados: escenarios más abiertos, nuevas mecánicas de movimiento, habilidades más profundas y un sistema de loot mucho más flexible. Y sin embargo, los problemas de rendimiento y ciertos aspectos de diseño le impiden alcanzar la excelencia.
Jugabilidad: una receta explosiva y conocida
Borderlands 4 conserva la esencia que hizo famosa a la saga: un shooter en primera persona donde el botín lo es todo, el humor es tan ácido como absurdo, y el estilo visual sigue apostando por el cel-shading con personalidad.
Los cuatro nuevos Vault Hunters aportan una buena dosis de frescura. Vex, una nueva Siren, domina el combate a través de invocaciones y manipulación de energía. Rafa, exsoldado Tediore, utiliza un exotraje personalizable que lo convierte en una bestia en el campo de batalla. Amon, el tanque del grupo, recurre a martillos forjados, escudos y drones, mientras que Harlowe, científica de Maliwan, se especializa en daño elemental con dispositivos tecnológicos. Cada personaje ofrece una experiencia jugable notablemente distinta, con árboles de habilidades más profundos que nunca.
Además, Gearbox ha mejorado la movilidad del jugador. Ahora puedes deslizarte, hacer doble salto, esquivar e incluso usar ganchos de agarre en puntos específicos del entorno. Esto le da al combate una fluidez nunca antes vista en la serie, elevando el ritmo y permitiendo nuevas formas de abordar a los enemigos.
Un mundo más vivo, pero no abierto del todo
Aunque no es un mundo abierto al uso, Borderlands 4 presenta zonas mucho más grandes y conectadas, con climas dinámicos, eventos aleatorios y rutas opcionales. La estructura general es más fluida, y se agradece no tener que soportar tantas pantallas de carga como en entregas anteriores.
La exploración ahora tiene más sentido. Las misiones secundarias están mejor integradas, hay más variedad de enemigos, y las facciones del mundo reaccionan de formas más dinámicas según las decisiones del jugador. Todo parece más vivo, más reactivo.
Pero esta ambición tiene un precio.
Rendimiento: el punto más débil
A pesar de los avances en diseño y jugabilidad, el apartado técnico de Borderlands 4 deja mucho que desear. En PC, incluso con configuraciones potentes, el juego sufre de caídas de framerate, stuttering constante y cierres inesperados. Muchos usuarios en Steam han dejado reseñas negativas debido a estos fallos, que afectan directamente a la experiencia de juego.
En consolas, la situación es algo mejor, pero no perfecta. PS5 y Xbox Series X reportan fugas de memoria en sesiones prolongadas, ralentizaciones durante los combates más intensos y problemas con la carga de texturas. Gearbox ha prometido parches, pero en su estado actual, el juego claramente necesitaba más tiempo en el horno.
Una experiencia cooperativa aún brillante
Afortunadamente, el modo cooperativo sigue siendo uno de los grandes atractivos de la saga. Puedes jugar la campaña completo con hasta tres amigos en línea, o a pantalla dividida en consolas. Además, cada jugador puede ajustar su propia dificultad, lo que permite una experiencia más personalizada sin romper el balance del grupo.
Aquí es donde Borderlands 4 brilla: en la locura compartida, en los combates que se convierten en fuegos artificiales de balas, explosiones, habilidades y loot cayendo por todos lados.
Lo mejor y lo que pudo ser mejor
Variedad de personajes y estilos de combate
Mejoras claras en movilidad y diseño de niveles
Multijugador cooperativo pulido y adictivo
Sistemas de loot más flexibles y variados
Rendimiento técnico inestable en todas las plataformas
Errores visuales y bugs que afectan a la inmersión
Diseño de enemigos y jefes a veces genérico o repetitivo
Falta de opciones de calidad de vida en PC (FOV, motion blur, etc.)
Conclusión: Borderlands sigue siendo Borderlands (para bien y para mal)
Borderlands 4 es un juego enorme, ambicioso, caótico y divertido. Cuando funciona bien, es exactamente lo que los fans esperan: un festival de disparos, loot y explosiones, con un ritmo vertiginoso y un humor irreverente que sigue teniendo su encanto.
Sin embargo, el apartado técnico empaña muchas de sus virtudes. Lo que podría haber sido la mejor entrega de la saga hasta la fecha se ve lastrado por problemas de rendimiento que deberían haber estado resueltos antes del lanzamiento.
Si eres fan de la serie o buscas una experiencia cooperativa salvaje y adictiva, Borderlands 4 tiene mucho que ofrecer… pero quizá deberías esperar unos parches más antes de lanzarte de lleno.